La Generación Z española pone en alerta a las entidades financieras: más de la mitad de los jóvenes buscará financiación este año, pero casi 1 de cada 4 prevé dificultades para pagar todas sus facturas o préstamos
Los jóvenes entre 18 y 28 años se han convertido en el grupo más optimista en relación a sus ingresos, pero también parece ser el más vulnerable en términos financieros, según la última edición del Consumer Pulse de TransUnion.
Más de la mitad de los jóvenes españoles de la Generación Z (51 %) -aquellos ciudadanos que tienen entre 18 y 28 años- planea solicitar un nuevo crédito o refinanciar préstamos existentes en los próximos 12 meses, según se desprende de la última edición del Consumer Pulse, un estudio trimestral de TransUnion que analiza cómo evolucionan las actitudes y comportamientos de los consumidores españoles en relación con edades, ingresos, deudas y fraude financiero. Este porcentaje no sólo es el más alto entre todas las generaciones analizadas, sino que, además, supone un incremento de 13 puntos porcentuales respecto al estudio anterior realizado por TransUnion en el segundo trimestre de 2025.
El informe de TransUnion muestra que la Generación Z podría ser el grupo con el mayor nivel de riesgo financiero: el 24 % afirmó que no podrán pagar completamente al menos una de sus facturas o préstamos actuales, lo que supone la tasa más alta entre todas las generaciones analizadas. A ello se suma la percepción de un acceso limitado al crédito: solo el 34% de los consumidores incluidos en la Generación Z considera que dispone de suficiente acceso (la tasa más baja de todas las generaciones), lo que podría estar empujando a muchos hacia alternativas de financiación rápida y fintechs menos reguladas. En definitiva, parece ser que la Generación Z se perfila como la más optimista en términos de ingresos, pero también la más vulnerable, financieramente hablando, en España.
Ingresos domésticos e impacto en la salud financiera
Según el estudio de TransUnion, el 61% de los consumidores españoles declaró que sus ingresos se mantuvieron sin cambios en los últimos tres meses, frente al 55 % registrado hace un año y al 52 % en el segundo trimestre de 2024.
Los Baby Boomers lideran este comportamiento, con un 76% que afirma que sus ingresos no han variado. En lo que se refiere a los que admiten que sus ingresos habían aumentado (25 % en total), la Generación Z y los Millennials son los que confirmaron los porcentajes más altos, con un 50 % y un 42 %, respectivamente.
De cara al futuro, el 49 % de los españoles espera que sus ingresos permanezcan iguales en los próximos 12 meses. Sin embargo, un 19% mantiene una visión pesimista sobre sus finanzas domésticas para los próximos doce meses. Este contexto se refleja en los hábitos de consumo: el 35 % de los consumidores españoles consultados por TransUnion ha reducido gastos discrecionales –como salir a comer, viajar o actividades de ocio- en los últimos seis meses, tres puntos porcentuales menos que en la encuesta del segundo trimestre de 2025. Además, un 13 % afirmó haber cancelado o reducido recientemente servicios digitales (como telefonía móvil, televisión o internet), dos puntos porcentuales más que en el última estudio.
“La Generación Z es el grupo que más presión ejerce sobre su capacidad de endeudamiento en España, al combinar una fuerte ambición financiera con una base de liquidez más frágil. Esto representa un reto significativo para las entidades financieras”, afirma Lisette González, directora general de TransUnion en España. “Es fundamental que las entidades diseñen estrategias que no solo mejoren la captación, sino también la experiencia de estos clientes, considerando la fuerte entrada de fuentes alternativas de financiación y los procesos complejos que aún persisten, en parte impulsados por la regulación”.
Acceso al crédito e inclusión financiera
El acceso al crédito y a productos de financiación es relevante para conseguir los objetivos financieros para 8 de cada 10 consumidores españoles (80 %), aunque este porcentaje ha disminuido dos puntos porcentuales respecto al estudio previo.
Entre los más jóvenes, la importancia percibida es aún mayor para el 98 % de la Generación Z y el 87 % de los Millennials. Sin embargo, sólo el 34 % de la Generación Z cree tener suficiente acceso a crédito y productos de préstamo, el nivel más bajo entre todas las generaciones y 13 puntos porcentuales menos que en la encuesta anterior llevada a cabo en el segundo trimestre de 2025.
Además, la mitad de la Generación Z -, el 50 %, el porcentaje más alto entre los grupos encuestados- admitió haber considerado solicitar un nuevo crédito o refinanciar uno existente, pero finalmente desistió. Las principales razones fueron haber encontrado fuentes de financiación alternativas (32 %); temor a que la solicitud fuera rechazada por su nivel de ingresos o situación laboral (27 %); o percibir que el proceso para solicitar crédito implica demasiado trabajo o tiempo (24 % en ambos casos).
“El hecho de que la Generación Z sea la que más busca crédito, pero también la que peor acceso percibe, la convierte en un objetivo ideal para estafas de préstamo falso o de robo de identidad, especialmente en entornos digitales donde son más activos estos ciudadanos. Las entidades financieras deben estar preparadas para identificar y mitigar estas amenazas”, alerta González.
Para leer el informe completo, se puede pinchar aquí.