21
Septiembre
2026
|
09:00
Europe/Amsterdam

El fraude digital ataca en silencio a los españoles

  • Un estudio de TransUnion muestra la evolución negativa de las expectativas de los consumidores españoles

  • La inflación, el precio de la vivienda y el empleo lastran la confianza

TransUnion ha publicado una nueva edición del Consumer Pulse, el informe semestral que realiza la compañía para conocer los cambios actuales y previstos en las finanzas personales de los consumidores españoles. En esta ocasión, una de las conclusiones principales es que los consumidores españoles se muestran menos optimistas sobre la situación financiera de sus hogares para los próximos 12 meses que en el cuarto trimestre de 2025. En aquel momento, según el estudio de TransUnion, el optimismo alcanzó el 55 %, su nivel más alto desde que se introdujo esta pregunta en el estudio del cuarto trimestre de 2024. En la última edición del informe, menos de la mitad (47 %) de los consumidores afirma sentirse optimista. Por otro lado, más de dos de cada diez (22 %) se muestra pesimista respecto a las finanzas de su hogar, frente al 17 % registrado en el cuarto trimestre de 2025.

Para la mayoría (79 %) de los consumidores españoles, la inflación en los bienes de consumo cotidiano (alimentación, combustible, etc.) figura entre sus tres principales preocupaciones que afectan a las finanzas de sus respectivos hogares en los próximos seis meses: se trata de la inquietud más mencionada. A continuación se sitúan el precio de la vivienda y el empleo, ambos citados por el 50 %. Es bien sabido que España atraviesa una crisis de acceso a la vivienda y algunos expertos señalan que la escasez está impulsando el aumento de los precios tanto de compra como de alquiler.

Se reducen los ingresos entre los más jóvenes y los gastos discrecionales

En cuanto a la evolución de los ingresos durante los últimos tres meses, resulta interesante observar que tanto la Generación Z como los Millennials declararon menos incrementos de ingresos que en el cuarto trimestre de 2025. A finales del año pasado, la Generación Z era el grupo con mayor crecimiento: un 12 % afirmaba que sus ingresos habían aumentado considerablemente y un 38 % que lo habían hecho ligeramente. En el segundo trimestre de 2026, estas cifras descendieron al 10 % y al 33 %, respectivamente. En cambio, entre los Baby Boomers, un 18 % declaró haber experimentado un aumento de ingresos, frente al 10 % registrado en la ola anterior.

De cara a los próximos 12 meses, la Generación Z sigue siendo el grupo con mayores expectativas para un incremento significativo de sus ingresos (14 %), aunque esta cifra supone un descenso respecto al 24 % registrado en el cuarto trimestre de 2025. Ningún grupo de edad mejoró sus expectativas de crecimiento de ingresos para el próximo año.

Posiblemente como respuesta a este mayor pesimismo sobre la evolución de los ingresos, el 46 % de los Millennials y el 39 % de los Baby Boomers reconocieron haber reducido sus gastos discrecionales (como salir a comer, viajar o actividades de ocio) durante los últimos tres meses. Esto representa un incremento de 10 puntos porcentuales respecto a la encuesta anterior y el mayor aumento entre todas las generaciones.

Asimismo, casi tres de cada diez consumidores de la Generación Z (28 %) afirmaron haber cancelado suscripciones a servicios digitales, lo que supone un aumento de siete puntos porcentuales respecto al cuarto trimestre de 2025, el mayor crecimiento entre los distintos grupos generacionales.

El acceso al crédito, asignatura pendiente para la Generación Z

La mayoría de los consumidores considera que el acceso al crédito y a los productos financieros es un factor clave para alcanzar sus objetivos financieros. Entre los distintos grupos de edad analizados, la Generación Z supone el mayor porcentaje (93 %, frente al 98 % registrado en el cuarto trimestre de 2025) con esa sensación, seguida de los Millennials, con un 87 %.

Sin embargo, a pesar de ser la generación que más valora la importancia del acceso al crédito, la Generación Z también es la que considera que no dispone de un acceso suficiente a productos de crédito. Las dificultades de acceso al crédito también parecen reflejarse en las intenciones de contratación de productos financieros. Entre los consumidores de la Generación Z, la proporción de quienes prevén solicitar un nuevo préstamo o refinanciar uno existente durante los próximos 12 meses registró el mayor descenso de todos los grupos de edad, pasando del 51 % en el cuarto trimestre de 2025 al 36 % en el segundo trimestre de 2026.

Entre aquellos consumidores de la Generación Z que tienen previsto solicitar financiación, el mayor descenso se produjo en la intención de contratar una hipoteca o préstamo para vivienda, que cayó del 23 % al 7 %. En sentido contrario, el mayor aumento correspondió a los servicios de “Compre Ahora y Pague Después (Buy Now, Pay Later, BNPL)”, cuya intención de uso pasó del 13 % al 28 %.

Cuando se preguntó a quienes finalmente decidieron no solicitar un nuevo préstamo ni refinanciar uno existente por qué habían desistido tras haberlo considerado inicialmente, el 27 % de los consumidores de la Generación Z respondió que, simplemente, ya no necesitaba financiación. A continuación, un 24 % señaló como principales motivos tanto la excesiva duración del proceso de aprobación como el elevado coste del nuevo crédito o de la refinanciación. En el caso de los Baby Boomers (42 %), la Generación X (39 %) y los Millennials (25 %), el principal motivo para no solicitar financiación fue el alto coste a la hora de solicitar un nuevo crédito o refinanciar uno existente.

Se puede acceder al informe desde aquí.